Casi 400 personas disfrutaron de la ‘Mascarada Sangrienta’

Este fin de semana se ha vivido en Almadén una jornada festiva gracias a la ‘Mascarada Sangrienta’, organizada por la Asociación Carnavalera de Almadén con el objetivo de potenciar la tradición del mascarón de Carnaval.

Durante la tarde y noche del sábado, los habitantes de Almadén pudieron disfrutar de una fiesta pre-Halloween en la que se pidió a todos los participantes que se disfrazaran del tradicional mascarón, una figura típica del Carnaval de esta localidad que ha perdurado a lo largo de los años como una seña de identidad.

Casi 400 personas, la gran mayoría de ellas disfrazadas con mascaras sangrientas, asistieron a los concursos realizados en la Monumental Plaza de Toros, la única hexagonal del mundo. El concurso infantil, en el que se participaba por equipos y que consistía en superar diversas pruebas, tuvo 87 niños inscritos que pudieron disfrutar de un refresco, caramelos y gorras sólo por participar. Los ganadores, además, recibieron un diploma y un trofeo que los acreditaba como ganadores infantiles de la ‘Mascarada Sangrienta’. Por su parte, más de 60 adultos participaron en pruebas de canto y de valoración de máscaras, en el que se obsequió a los ganadores con un trofeo y diez consumiciones para la fiesta posterior.

Para terminar la noche, todos los asistentes pudieron disfrutar de una fiesta en uno de los pubs más conocidos de la localidad con precios populares. Además, como muestra de la unión de todos los participantes del Carnaval de Almadén, se dio vida a un flashmob en el  que todos los asistentes bailaron al unísono una coreografía preparada para la ocasión.

Esta actividad se encuadra dentro del proyecto que la Asociación Carnavalera de Almadén ha puesto en marcha para los próximos años, en el que se intenta potenciar las características del Carnaval de Almadén que lo hacen único y especial, con el objetivo de optar a la declaración de esta fiesta como de Interés Turístico Nacional, ya que desde 2010 goza de este reconocimiento a nivel regional.

En esta ocasión, le ha tocado el turno al mascarón, una figura que ha perdurado a lo largo de los años desde que, cuando estaba prohibido cubrirse la cara, los habitantes de Almadén desafiaban esta ley durante el Carnaval, cubriéndose la cara y tapando el resto de sus cuerpos para que no se les reconociera y no pudieran ser perseguidos por las autoridades.